Dra. María José Naranjo Díaz    Dra. Soledad Sáenz Guirado    Dra. Ana Almodóvar

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Vitiligo

El vitíligo es una enfermedad de la piel en la que aparecen manchas blancas como resultado de la pérdida de pigmento. Cualquier parte del cuerpo puede afectarse. Normalmente se afectan ambos lados del cuerpo por igual de forma simétrica. Las áreas más comúnmente afectadas son la cara, labios, manos, brazos, piernas y áreas genitales.

El vitíligo afecta a una o dos de cada 100 personas. Sobre la mitad de las personas que lo desarrollan, lo presentan antes de los 20 años. Aproximadamente un 20 % tiene un familiar con esta enfermedad. La mayoría de las personas con vitíligo no presentan problemas de salud.

La melanina es el pigmento que da el color a piel, pelo y ojos. Esta se produce en células llamadas melanocitos. Si estas células se mueren o no pueden formar melanina, la piel toma un color más pálido o se vuelve completamente blanca.

El curso y la severidad de la pérdida del pigmento difieren con cada persona. Las personas expuestas al sol notan el contraste entre las áreas de vitíligo y las bronceadas por el verano. Los individuos con casos severos pueden perder pigmento casi por todas partes. No existe ninguna manera de predecir cuánta pigmentación perderá un paciente.

No es existe ningún tratamiento realmente efectivo para el vitíligo, siendo además la respuesta muy diferente de un paciente a otro

Los tratamientos que se usan para intentar la repigmentación son los siguientes:

  • Corticosteroides tópicos: estos pueden ser eficaces devolviendo pigmento a las áreas pequeñas de vitíligo. Estos son muy seguros si se usan con las siguientes precauciones: 1.- no aplicar nunca más de 45 grs semanales sin que sea prescrito por su dermatólogo. 2.- tener especial cuidado en la aplicación en pliegues y en la cara. 3.- no realizar nunca automedicación.
  • PUVA (psoralenos y UVA): es una forma de terapia de repigmentación donde se da una medicación conocida como psoralenos. Este fármaco hace la piel muy sensible a la luz tratándose después con luz ultravioleta A o UVA.

    El tratamiento con PUVA tiene una probabilidad del 50-70% de devolver el color normal a la cara, tronco, brazos y muslos. Las manos y pies responden muy pobremente. Normalmente se requieren tratamientos dos veces en semana al menos durante un año. El PUVA debe darse bajo una vigilancia muy estrecha por su dermatólogo.

  • Tacrólimus y pimecrólimos: Son dos inmunomoduladores utilizados en la dermatitis atópica. Sin embargo, en vitíligos faciales los resultados a largo plazo con estos tratamientos están siendo satisfactorios.
  • Protección solar: La piel blanca de vitíligo no tiene protección natural del sol por lo que estas áreas son quemadas muy fácilmente por la luz solar
  • Maquillaje o bronceadores sin sol: Son tratamientos cosméticos, para disimular las machas de vitíligo, que aunque no son resolutivos, si consiguen mejorar el aspecto de la enfermedad. En ningún caso, estas medidas son perjudiciales para la evolución de la misma.
  • Otros tratamientos con el calcipotriol y análogos de la vitamina D, la fenilalanina oral y tópica… La investigación es constante en este campo y se espera que aparezcan nuevos tratamientos esperanzadores tanto para los pacientes como para los dermatólogos.

Para algunos pacientes con pérdida muy severa de pigmentación, el tratamiento más práctico para el vitíligo es la despigmentación, es decir, eliminar el pigmento restante de la piel normal.