Tratamiento
Descubre el poder de la molécula de la juventud: hidratación profunda para tu piel, lubricación para tus articulaciones y reparación para los tejidos dañados.
Ácido Hialurónico
El ácido hialurónico es mucho más que un «relleno»; es un polisacárido que nuestro organismo produce de forma natural y que se encuentra presente en la piel, los cartílagos y los ojos. Su función principal es actuar como una esponja molecular, capaz de retener grandes cantidades de agua para mantener los tejidos hidratados, elásticos y lubricados.
En ICDE, entendemos esta sustancia como una herramienta médica versátil. Con el paso del tiempo, nuestra producción natural disminuye, provocando flacidez y arrugas. Por ello, utilizamos formulaciones específicas de alta pureza para revitalizar la estética facial, adaptando siempre la densidad y consistencia del producto a la necesidad clínica exacta, ya sea devolver volumen a un pómulo o hidratar una mucosa.
Beneficios
Gracias a su biocompatibilidad, el ácido hialurónico ofrece soluciones eficaces en diferentes áreas de la salud y la belleza. Sus principales funciones incluyen:
Dada la amplia variedad de usos del ácido hialurónico, resolvemos aquí las dudas más habituales sobre sus diferentes aplicaciones.
La molécula es la misma, pero la concentración y el peso molecular cambian para penetrar en distintas capas. Las inyecciones (reticuladas) aportan volumen y estructura; la mesoterapia hidrata en profundidad; y las gotas o cremas actúan a nivel superficial para lubricar y proteger.
Al ser un material reabsorbible, su duración es temporal. Dependiendo de la zona tratada y la densidad del producto, los efectos suelen mantenerse entre 6 y 18 meses antes de que el cuerpo lo elimine gradualmente.
No en ICDE. Nuestra filosofía es "menos es más". Buscamos recuperar tu arquitectura facial natural y armonizar tus rasgos, huyendo de los volúmenes exagerados que distorsionan la expresión.
Totalmente. Es un producto biocompatible y reabsorbible, lo que minimiza el riesgo de alergias o rechazo. Ya sea para rellenar una arruga o lubricar una rodilla, es uno de los tratamientos más seguros de la medicina actual.