Tratamiento
Elimina la infección de raíz y protege el cabello y la piel de tu hijo con un diagnóstico rápido que frena el contagio y evita secuelas estéticas.
Infecciones por Hongos en Niños
Las infecciones por hongos (tiñas) son muy frecuentes en la edad escolar, contagiándose fácilmente por contacto con mascotas, otros niños o superficies húmedas. Se manifiestan habitualmente como manchas rojas en forma de anillo que pican y crecen por el cuerpo (tiña corporal) o zonas de descamación en la cabeza donde se rompe y cae el pelo (tiña capilar), generando gran preocupación en los padres por el riesgo de calvicie y la exclusión escolar.
En ICDE realizamos un diagnóstico inmediato mediante pruebas específicas (cultivo o luz de Wood) para distinguirlas de simples eccemas, ya que tratarlas erróneamente con cremas de alergia empeora la infección. Nuestro abordaje médico combina medicación tópica u oral ajustada al peso del niño, asegurando la erradicación total del hongo para que recupere su pelo y su piel sin secuelas, cortando a su vez la cadena de contagio en casa y en el colegio.
Beneficios
La rapidez es clave, especialmente en el cuero cabelludo, para evitar daños permanentes en el folículo. Los beneficios incluyen:
El origen del contagio y la vuelta al colegio son las principales dudas de los padres.
Es muy probable. Las mascotas (especialmente cachorros o gatos callejeros) son portadores frecuentes de hongos. Si el niño tiene tiña, es fundamental llevar a la mascota al veterinario para tratarla también y evitar reinfecciones.
Una vez iniciado el tratamiento médico adecuado (oral o tópico), el niño deja de ser contagioso en 24-48 horas y puede asistir a clase, evitando compartir gorros o peines.
Si se trata a tiempo, no. La alopecia por tiña suele ser reversible. Solo en casos muy inflamatorios y no tratados (querion de Celso) se puede destruir la raíz del pelo y dejar una calva cicatricial permanente.
Para las manchas en el cuerpo, sí suele bastar. Pero para los hongos en la cabeza, las cremas no llegan a la raíz del pelo donde vive el hongo; es imprescindible el tratamiento oral (jarabe o pastillas) bajo supervisión médica.
Mantén la piel seca después de la ducha (los hongos aman la humedad), no compartas peines ni gorros con otros niños y revisa periódicamente a las mascotas de la casa.