Tratamiento
Aporta tranquilidad a tu familia y salud a tu hijo con un seguimiento dermatológico experto que vigila, diagnostica y trata las marcas de nacimiento con la máxima seguridad.
Nevus Congénitos y Lesiones de Nacimiento
Las lesiones de nacimiento, ya sean nevus melanocíticos (lunares oscuros) o marcas vasculares (hemangiomas), aparecen en las primeras semanas de vida generando lógica incertidumbre familiar. Aunque la gran mayoría son benignas, algunas pueden crecer rápidamente o implicar riesgos futuros para la salud, por lo que resulta fundamental distinguirlas médicamente de aquellas que son puramente estéticas.
En ICDE, transformamos esa preocupación en tranquilidad mediante un diagnóstico preciso apoyado en tecnología avanzada como la dermatoscopia. Nuestra filosofía es honesta: no todo requiere intervención, pero todo debe ser evaluado. Diseñamos un plan a medida que equilibra la salud física y el bienestar emocional de tu hijo, abarcando desde la vigilancia clínica periódica hasta el tratamiento resolutivo con láser o cirugía cuando es necesario.
Beneficios
La intervención temprana, ya sea para curar o para vigilar, es la mejor herramienta para garantizar la salud futura del niño. Los beneficios de nuestro abordaje incluyen:
Es normal tener miedo a intervenir a un niño pequeño. Aquí resolvemos las dudas más frecuentes para ayudarte a tomar la mejor decisión.
Los nevus (lunares oscuros) no desaparecen; al contrario, crecen proporcionalmente al niño. Lo que sí suelen desaparecer o disminuir con los años son ciertos hemangiomas ("fresas"), aunque deben vigilarse en su fase de crecimiento.
Los nevus congénitos gigantes (que cubren gran parte del cuerpo) tienen un riesgo mayor de desarrollar melanoma a lo largo de la vida que los lunares comunes. Por eso requieren un seguimiento médico estricto y, en ocasiones, su extirpación preventiva por etapas.
Se puede empezar muy pronto, incluso a los pocos meses de vida. De hecho, las malformaciones vasculares (manchas planas rojas) responden mejor al láser cuanto más fina es la piel y menor es el niño, evitando además que la mancha se oscurezca y engrose con los años.
La mayoría de los nevus congénitos y hemangiomas ocurren de forma esporádica durante el desarrollo embrionario y no se heredan de padres a hijos.