Tratamiento
Rompe la celulitis resistente y alisa la «piel de naranja» con la fuerza de la energía acústica que remodela tu contorno sin cirugía.
Las ondas de choque son ondas acústicas de alta energía que penetran en los tejidos provocando un impacto mecánico y biológico. En medicina estética, esta tecnología es revolucionaria porque ataca la causa estructural de la celulitis: rompe los tabiques fibrosos endurecidos que tiran de la piel hacia abajo (formando los hoyuelos) y estimula una intensa neovascularización. Básicamente, «descompacta» la grasa y regenera el tejido, mejorando la circulación sanguínea y la producción de colágeno en la zona tratada.
En ICDE, utilizamos las ondas de choque como la herramienta definitiva para combatir la celulitis fibrosa y nodular, esa que es dura al tacto y difícil de eliminar con dieta o deporte. Nuestro protocolo médico no se limita a tratar la superficie; buscamos reestructurar el tejido desde dentro. A menudo las combinamos con otras técnicas (como la criolipólisis o la radiofrecuencia) para potenciar los resultados, logrando no solo reducir volumen, sino alisar la textura de la piel de forma visible y duradera.
Beneficios
Es el tratamiento de elección para alisar relieves irregulares. Sus ventajas incluyen:
Es una tecnología potente que genera curiosidad por su funcionamiento.
No es doloroso, pero sí se nota. La sensación es de un "golpeteo" rápido e intenso sobre la piel. En zonas con mucha celulitis o cerca del hueso puede molestar ligeramente, pero adaptamos la intensidad para que sea totalmente tolerable.
Para ver un cambio real en la textura de la celulitis, se recomienda un ciclo de 6 a 10 sesiones, realizándolas una o dos veces por semana.
No, las ondas de choque no son para adelgazar en báscula, sino para remodelar. Sirven para quitar volumen localizado y, sobre todo, para que la piel se vea lisa y no rugosa.
Es el tratamiento "estrella" para la celulitis dura o fibrosa (la que duele al pellizcar y tiene hoyuelos profundos). Para la celulitis blanda o edematosa (retención de líquidos), funciona mejor combinada con presoterapia.
Normalmente, la mejora en la calidad de la piel se empieza a notar a partir de la 3ª o 4ª sesión.