Tratamiento
Recupera la luminosidad, unifica el tono y mejora la calidad global de tu piel mediante la aplicación experta de luz para un rostro visiblemente más joven y fresco.
Ácido Hialurónico
El foto rejuvenecimiento es un tratamiento médico-estético no invasivo que utiliza tecnología de Luz Pulsada Intensa (IPL) o láser para regenerar la piel desde el interior. El procedimiento comienza con la aplicación de pulsos de luz de alta intensidad sobre la zona a tratar, previamente limpia y preparada con un gel conductor. Esta energía lumínica actúa de forma inteligente, siendo absorbida selectivamente por la piel.
Al transformarse en calor controlado, la luz genera una acción térmica precisa que destruye estas imperfecciones sin dañar el tejido sano circundante. Como respuesta biológica natural a este estímulo, la piel activa sus mecanismos de reparación profunda, fomentando la producción de nuevo colágeno y elastina. Este proceso culmina en una renovación celular integral que mejora la estructura, la firmeza y la apariencia de la dermis.
Beneficios
Es uno de los tratamientos más completos porque no ataca un solo problema, sino que mejora la calidad de la piel de forma global. Sus principales ventajas son:
Para garantizar los mejores resultados y tu seguridad, es importante seguir ciertas pautas. Aquí aclaramos las dudas más frecuentes sobre este tratamiento de luz.
Aunque la mejora se nota desde la primera sesión, para obtener un resultado óptimo y duradero recomendamos un protocolo de varias sesiones (generalmente entre 3 y 5), espaciadas cada 15-20 días. Esto permite atacar las manchas y rojeces en sus distintas fases y consolidar la estimulación de colágeno.
Es un procedimiento muy tolerable. La sensación se describe comúnmente como un leve "chasquido" o calor momentáneo en la piel. En ICDE utilizamos geles fríos y sistemas de enfriamiento para asegurar tu confort durante toda la sesión.
No. Este es el punto más importante de seguridad. Como la luz busca el pigmento, no se debe realizar sobre piel bronceada (ni por sol ni por rayos UVA) para evitar quemaduras superficiales. Es el tratamiento ideal para los meses de otoño e invierno.
La recuperación es mínima, pero la protección es máxima. Debes evitar la exposición solar directa los días posteriores y utilizar siempre fotoprotector solar alto (SPF 50+). Puedes maquillarte inmediatamente después de la sesión si lo deseas para cubrir cualquier leve rojez.