Tratamiento
Elimina imperfecciones y renueva profundamente las capas de tu piel para revelar un rostro más suave, luminoso y libre de manchas.
Peeling Químico
El peeling químico es una técnica dermatológica eficaz que consiste en aplicar una solución específica sobre la piel para exfoliar y desprender sus capas dañadas. Este proceso de «pelado» controlado estimula una potente renovación celular, sustituyendo la epidermis envejecida por piel nueva de mejor calidad, textura y tono. En ICDE, personalizamos el tratamiento utilizando distintos agentes (como ácido glicólico, salicílico, tricloroacético o fenol) según tus necesidades personales.
Dependiendo del objetivo, realizamos peelings de diferentes profundidades. El superficial es ideal para cerrar poros, aportar luminosidad y controlar la grasa; el medio combate el fotoenvejecimiento y arrugas finas; y el profundo ofrece resultados espectaculares frente a la flacidez y arrugas marcadas. Más allá de la estética, este tratamiento es una excelente herramienta de salud preventiva, ayudando a eliminar lesiones precancerosas en pieles muy expuestas al sol.
Beneficios
Es uno de los tratamientos más versátiles en dermatología estética, capaz de hacer un «borrón y cuenta nueva» en tu cutis. Sus principales ventajas son:
Sabemos que la idea de «exfoliación química» puede sonar intensa, pero en manos de nuestros expertos es un proceso seguro y controlado. Aquí resolvemos tus dudas para que des el paso con confianza.
Varía según la profundidad. En un peeling superficial, la recuperación es inmediata o de pocas horas. En uno medio, el proceso de pelado dura entre 7 y 10 días. Los peelings profundos requieren más tiempo, a veces semanas, pero ofrecen los resultados más duraderos.
Depende de tu piel y del tipo de ácido. Para aportar luminosidad (superficial), solemos realizar ciclos de 4 a 8 sesiones quincenales. Para peelings medios, una sola sesión suele bastar para ver grandes cambios. Los profundos se realizan una vez cada varios años.
No, la protección solar es innegociable. Tras el tratamiento, tu piel es nueva y muy sensible. Debes evitar la exposición directa y usar fotoprotección alta para prevenir manchas y garantizar una curación segura.
Sí, pero recomendamos esperar al menos 30 minutos para permitir que el pH de tu piel se normalice. Esto ayuda a evitar irritaciones y asegura que el tratamiento siga actuando correctamente.
Generalmente, se siente una sensación de calor o picor variable durante la aplicación (10-20 minutos), que cesa al neutralizar el producto. Es una molestia tolerable que nuestros profesionales monitorizan en todo momento.