Tratamiento
Comprende las causas hormonales de tu piel y pon fin a los brotes persistentes con un tratamiento dermatológico diseñado específicamente para las necesidades de la mujer adulta.
Acné
Si pensabas que el acné era cosa de adolescentes y te preguntas por qué sigue apareciendo pasados los 25, 30 o 40 años, no estás sola. El acné de la mujer adulta es una patología específica y cada vez más frecuente, distinta al acné juvenil. Se caracteriza por localizarse principalmente en el tercio inferior del rostro (zona de la mandíbula, mentón y cuello) y suele manifestarse con lesiones inflamatorias profundas y dolorosas, que aparecen de forma cíclica y persistente, a menudo coincidiendo con cambios hormonales o picos de estrés.
En ICDE, sabemos que tratar este tipo de piel requiere un enfoque muy delicado. A diferencia de la piel adolescente, la piel adulta es más sensible y tiende a deshidratarse, por lo que los productos agresivos «antigranos» convencionales suelen empeorar el problema, irritando y envejeciendo el tejido. Nuestro equipo médico estudia tu perfil hormonal y tus hábitos de vida para diseñar una estrategia que controle la inflamación sin comprometer la función barrera ni la luminosidad de tu piel.
Beneficios
No se trata solo de estética, sino de salud y bienestar emocional. Abordar el acné adulto con especialistas te ofrece ventajas claras:
FAQs
Preguntas frecuentes
Es una condición compleja y agotadora. Aquí respondemos a las preguntas que más nos hacen nuestras pacientes en consulta para arrojar luz sobre el problema.
Es muy común. Puede deberse a fluctuaciones hormonales (embarazo, dejar anticonceptivos, perimenopausia), pero también al estrés (que dispara el cortisol y la producción de grasa) o al uso de cosméticos inadecuados que taponan el poro.
Aunque la causa principal suele ser hormonal, dietas ricas en azúcares refinados y lácteos pueden exacerbar la inflamación en ciertas mujeres. No obstante, la dieta por sí sola rara vez cura un acné adulto establecido.
Cuidado. Muchas cremas antiedad son demasiado untuosas y pueden provocar brotes (acné cosmético). En ICDE te recomendaremos rutinas que combinen activos antienvejecimiento (como el retinol) que a la vez tratan el acné, matando dos pájaros de un tiro.
Definitivamente sí. El estrés crónico aumenta la producción de andrógenos suprarrenales, lo que estimula la glándula sebácea. Por eso es común tener un brote justo antes de un evento importante o en épocas de mucha carga laboral.
El acné adulto tiende a ser crónico, lo que significa que puede acompañarnos años. Sin embargo, con el tratamiento dermatológico adecuado, se puede controlar hasta hacerlo prácticamente invisible, permitiéndote disfrutar de una piel sana.