Tratamiento
Unifica el tono, borra las manchas y elimina rojeces con la tecnología de luz versátil que devuelve la luminosidad y frescura natural a tu rostro.
A diferencia del láser, que utiliza un solo haz de luz, la Luz Pulsada Intensa (IPL) emite una banda ancha de luz policromática capaz de tratar múltiples problemas de la piel en una misma sesión. Esta energía actúa como un escáner inteligente que busca y destruye los pigmentos oscuros (melanina de las manchas) y las rojeces (hemoglobina de las venitas), consiguiendo un «borrado» global de las imperfecciones provocadas por el sol y el envejecimiento, conocido como foto rejuvenecimiento.
En ICDE, utilizamos equipos de IPL de grado médico que nos permiten ajustar los filtros con precisión para atacar específicamente léntigos solares, cuperosis o rosácea sin dañar la superficie de la piel. Es el tratamiento de elección para pacientes que buscan unificar el tono y recuperar la «luz» del rostro de forma no invasiva, estimulando además la producción de colágeno para mejorar la textura y cerrar el poro sin necesidad de tiempos de recuperación.
Beneficios
Es el tratamiento «todo en uno» para mejorar la calidad de la piel. Sus ventajas incluyen:
Tratamientos y técnicas
El IPL es muy popular, pero requiere cuidados específicos.
El láser es más potente y específico para un solo objetivo (ej. solo manchas o solo depilación), mientras que el IPL es más versátil y trata "todo el paisaje" de la piel a la vez (manchas + rojeces + textura), siendo menos agresivo.
Para un fotorrejuvenecimiento completo, solemos recomendar un protocolo de 3 a 5 sesiones, espaciadas cada 3 o 4 semanas, para ir limpiando la piel por capas y consolidar el colágeno.
No. Es la regla de oro. El IPL busca el pigmento; si tu piel está bronceada, la luz atacará tu color natural y te quemará. Debes esperar a perder el moreno por completo.
Sí, es uno de los mejores tratamientos para la rosácea. La luz coagula los capilares dilatados, reduciendo el "flushing" (calor en la cara) y la rojez difusa de las mejillas.
Es muy tolerable. Se siente como pequeños pellizcos calientes o "gomazos". Utilizamos gel frío conductor para minimizar la molestia y proteger la epidermis.