Tratamiento
Descubre el secreto de la «piel de porcelana» con el tratamiento láser no invasivo que estimula el colágeno, cierra el poro y difumina rojeces sin dolor ni tiempo de recuperación.
El Láser Génesis es una tecnología avanzada de rejuvenecimiento no ablativo (que no daña la superficie de la piel) basada en el láser Nd:YAG de pulso largo. Su funcionamiento consiste en aplicar miles de micropulsos de alta repetición que calientan suavemente la dermis superior, estimulando la producción natural de colágeno y reduciendo la microvascularización que causa las rojeces difusas. Es conocido mundialmente como el tratamiento de «alfombra roja» porque mejora la calidad de la piel de forma global, devolviéndole su luminosidad y textura sin necesidad de anestesia ni de pasar por un proceso de pelado posterior.
En ICDE, utilizamos el Láser Génesis como piedra angular de nuestros protocolos de «rejuvenecimiento» y mantenimiento de la salud cutánea. Es la opción ideal para pacientes que buscan resultados reales —cerrar el poro dilatado, suavizar líneas finas y calmar la rosácea— pero que no pueden permitirse la baja social de un láser agresivo. Al ser un procedimiento seguro y relajante (se siente como un agradable calor sobre el rostro), nos permite tratar la piel de forma continuada para frenar el envejecimiento y mantenerla firme y uniforme todo el año.
Beneficios
Es el «fitness» definitivo para tu piel. Sus ventajas incluyen:
Es uno de los tratamientos más agradecidos y seguros, pero aun así suelen surgir dudas sobre su uso.
No. Al contrario, muchos pacientes lo describen como relajante. Se siente un calor suave y continuo sobre la piel, similar a estar tumbado al sol, pero sin quemar.
No. Al ser no ablativo, el láser trabaja bajo la superficie. Saldrás de la consulta con la piel un poco sonrosada (como después de hacer deporte), efecto que desaparece en menos de una hora.
Aunque una sola sesión da un efecto "flash" de belleza inmediato, para corregir poros, arrugas o rojeces recomendamos un protocolo de 4 a 6 sesiones, espaciadas cada 2 o 3 semanas.
Sí, es excelente para mejorar las cicatrices leves y, sobre todo, para eliminar esas manchitas rojas persistentes que quedan después de que el grano se ha curado.
Sí. A diferencia de otros láseres más agresivos, el Génesis se puede realizar en cualquier época del año, incluso en pieles bronceadas, siempre que se use protección solar adecuada después.